sábado, 13 de septiembre de 2008

¡Mi azadón, lima y machete!


· Un programa, lo más completo y exigente posible.
· Una presentación renovada del mensaje cristiano, anclada en la tradición viva de la Iglesia y sostenida por el testimonio de vida auténtica de las comunidades cristianas.
· El éxito de esta gran empresa requiere la exigencia de un continuo discernimiento a la luz del Espíritu Santo invocado en la oración.
· Exige también, junto con una preparación adecuada y una formación apropiada, medios pastorales sencillos, —homilías catequesis, misiones populares, escuelas de evangelización— aliados con los modernos medios de comunicación para llegar a hombres y mujeres de todas las culturas.

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